Aula Virtual
En esta clase profundizamos en el reconocimiento de los cambios físicos que experimenta el cuello del útero a lo largo del ciclo menstrual: su posición, textura, apertura, humedad e inclinación, como un valioso biomarcador de fertilidad. Aprendimos cómo realizar la autopalpación de forma segura y consciente, y cómo registrar estos cambios para integrarlos en el seguimiento del ciclo.
Además, exploramos los biomarcadores estadísticos —el cálculo modificado de Ogino (CMO) y el cálculo de Döring— como herramientas complementarias que nos permiten delimitar con mayor precisión la fase preovulatoria, especialmente en combinación con otros indicadores del método sintotérmico.